ESCRITORES CON ALMA DE “TRAPEROS”

EL ESCRITOR ES, POR NATURALEZA, COLECCIONISTA DE TRAPOS

Cierta iconografía envuelve a los escritores, situándolos en medio de un orden desordenado o abiertamente instalados en un desorden irresoluble. 

Es la iconografía de los escritores “traperos”.

El despacho de Einstein que, aunque famoso como científico, era también escritor

PERO, ¿QUÉ ES UN ESCRITOR "TRAPERO"?

Vayamos por partes. Recordemos, en primer lugar, qué es un “trapero” -¿o habría que decir qué “era” un trapero?-.

Un trapero es una persona que se dedica a recoger, comprar y vender trapos y otros objetos usados. 

El oficio, en rigor, no ha desaparecido, aunque sí que, en algunos lugares, ha mudado de forma y se ejerce de manera distinta a la que algunos probablemente recordamos -es una cuestión de edad; yo bajaba los periódicos viejos, envueltos en un pañuelo de fardos (“mocador de fer farcells”), al trapero que había en mi misma calle, casi a los pies de una Sagrada Familia, entonces, paralizada-.

Pañuelo fardero (mocador de fer farcells)
Presentación clásica
Versión "customizada"

Un escritor -sin adjetivos-, es aquella “persona que escribe”. 

Pero, ¿de dónde obtiene el escritor el material que alimenta su escritura?, y ¿qué hace con ese material?. 

Ya tratamos, en cierto modo, estas cuestiones en un post anterior https://mercemartiarolas.com/de-la-idea-a-la-accion-trabajando-la-comunicacion/

Pero, en esta ocasión, vamos a intentar hacerlo desde esta otra perspectiva: la del origen de la materia literaria.

Y ES QUE, SÍ, LOS ESCRITORES SOMOS "TRAPEROS"

Y lo somos porque “recogemos” y “compramos” trapos propios y ajenos -y otros objetos usados-, vivimos -iconográfica y mentalmente, sobretodo mentalmente- con todo ese material y, en un momento dado, lo transformamos en materia literaria. Después, en algún caso, queremos “vender” el resultado.

LA MATERIA DE LA INSPIRACIÓN: DE TRAPOS Y OTROS OBJETOS.

HABLA EL MAESTRO GARCÍA MÁRQUEZ

-y su sobrino Roberto-

García Márquez en Cartagena de Indias, año 2004

Ninguna aventura de la imaginación tiene más valor literario que el más insignificante episodio de la vida cotidiana

                     Gabriel García Márquez (1927-2014)

Uno de los sobrinos de García Márquez, relató, para la Fundación Gabo, de dónde extraía su tío la inspiración para los personajes e historias que recreó en su obra literaria:

“Torres García contó que en la familia García Márquez existía la vieja costumbre de que los adultos se reunieran en la casa de su abuela para narrarse las diversas anécdotas que les había ocurrido en los días que llevaban sin verse. “Era una tradición oral que Gabo bautizó como ‘Rincón Guapo’, que era la reunión de todos sus hermanos o de algunos de sus hermanos, y en esas reuniones normalmente se recreaban las vivencias que ellos habían tenido en Sucre, Aracataca, Barranquilla o en cualquier parte en donde habían vivido. Historias que luego él, después de escucharlas, las iba adaptando a su mundo literario”.

AMIGOS Y AMIGAS, ESCRITORES TODOS, AMONTONEMOS TODO LO QUE PODAMOS -LO SEPAMOS O NO-.

AMONTONEMOS PERSONAS, BUENAS Y MALAS, FEAS Y GUAPAS, QUERIDAS Y ODIADAS...

AMONTONEMOS OLORES Y SABORES, TACTOS, RUIDOS Y MÚSICAS...

¡AMONTONEMOS COMO BUENOS TRAPEROS!

PORQUE LLEGARÁ EL DÍA EN EL QUE TODA NUESTRA CHATARRA ALIMENTARÁ NUESTRA ESCRITURA...

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